Gran parte de los corredores están conscientes de lo necesario que es alimentarse antes de correr, sea un entrenamiento o una competencia. Lo que muchos a veces desconocemos es que los requerimientos varían dependiendo de la distancia. Muy diferentes es lo que se debe ingerir para 5K que para un maratón.
En el caso de los 5K conviene unas dos horas antes comer algún alimento de digestión rápida, que contenga una buena cantidad de hidratos de carbonos. Una fruta o una bebida deportiva van bien, pues se asimilan de manera más fácil.
Si subimos el otro peldaño, en este caso a unos 10K, el requerimiento de calorías será algo mayor. Los especialistas recomiendan, además de carbohidratos, incorporar algo de grasas y proteínas. Un sándwich de jamón y queso, con mermelada, y una fruta pueden ser buenas opciones. No es aconsejable que ese desayuno se haga menos de dos horas ante de competir.
Ni en los 5K ni en los 10K es necesario llevar alimentos para la ruta como pueden ser los geles o gomitas.
En el caso de una media maratón, que probablemente nos lleva estar corriendo aproximadamente dos horas, sí es necesario ingerir alimentos en la ruta, pues la reserva con la que se sale no alcanza así esté lleno el tanque.
Geles, bebidas deportivas y algún pedazo de fruta van bien en la ruta.
Unas tres horas antes, un sándwich con queso y mermelada y alguna fruta (como por ejemplo una manzana), van muy bien.
Cuando se habla de un maratón estamos en palabras mayores. El cuerpo estará sometido a tres-cuatro-cinco horas de esfuerzo y hay que alimentarse unas tres horas antes. Por experiencia consumo par de sándwich de queso con bastante mermelada, alguna fruta como una manzana, un vaso de jugo y una taza de café.
Para el recorrido hay que planificar muy bien lo que se comerá. Me va bien la combinación de geles y bocadillos.
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