En Venezuela es común escuchar ese refrán que dice “Tanto nadar para morir en la orilla”. Hace referencia a cuando alguien pone mucho esmero en hacer algo y al final las cosas no resultan. No es que un segundo lugar en un triatlón sea malo. Nunca en la vida. Pero lo ocurrido este fin de semana a Mateo Bustos nos puede llevar a pensar en eso.
Y es que este 20 de junio, el joven participó en el triatlón de Sagunto, en España. Ya había superado en forma exitosa las pruebas de natación, ciclismo y liderizaba el tramo final de carrera. Con la meta al frente comenzó a celebrar con saltos y se olvidó de que como dirían en béisbol, el juego se gana cuando hacen el último out. A unos metros de la línea final fue superado.
El atleta del Club Multiesport Benitatxell aprendió de una forma muy dura y tal vez dramática que los festejos antes de tiempo pueden ser contraproducente, porque muchas veces son un estímulo para que el rival saque ese extra. Cuando creyó que nadie estaba cerca, apareció un fantasma y se llevó lo más alto del podio.
“Mientras él festejaba antes de tiempo, Germán Cister, del Club Triatlón TriCanet, hizo un último esfuerzo para correr lo más rápido posible y acabó ganando la carrera”, reseñó el diario Depor, que agregó más adelante que a todas luces parecía que Bustos ganaría.
A vore, deixeu el postureo ja! En serio 😂 😂 😂
Volum a tope pic.twitter.com/t7Eau9tCOB— Gotet de Modernor (@elgotet) June 20, 2021
En las redes sociales se observa el video cuando Cister pasar el lado derecho de la ruta y toma la cinta de meta antes que Bustos, quien parece no salir de su asombro.
“¡Madre mía! ¿Pero cómo hace eso? ‘pero corre que te cogen’”, expresaba una mujer en el público mientras veía a Bustos cantar victoria antes de tiempo.
Para suerte del derrotado, la celebración anticipada no le propinó ninguna lesión, porque ese tipo de saltos aunado al desgaste físico no son una buena combinación.
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